Ayer recibí la grata noticia de la publicación del 6º Hanami de la AGHA. El 'hanami' es el ritual de salir a contemplar la naturaleza de marzo, de disfrutar de su esencia bajo los árboles en flor. Y puntualizo "grata noticia", ya que en esta ocasión singular de confinamiento he participado en su celebración junto a otros jaiyines de la AGHA con dos haikus personales. Un placer haber colaborado con tan buenos poetas.
La cita de arriba es la insertada por Doña Perfiles en su fakebook, como colofón final a una serie de (in)directas hacia mi persona y a mi vida. Lógico para una persona sin empatía hacia sus propios progenitores, pero inimaginable en las personas que amamos (y amaremos) a los nuestros.
El pensador y escritor francés Albert Camus, autor de la novela 'La peste', conocía muy bien la naturaleza de las personas. Dedicado a la gente que, enfervorizada por la fiesta y el gozo momentáneo, baja la guardia y olvida que el coronavirus sigue acechándonos.
El poema 'Sonatina', de Rubén Darío, era recitado a dúo por mis padres: mientras mi madre declamaba, mi padre introducía sus gracias, haciendo que los versos se transformaran en una suerte de comedia poética. Un entrañable recuerdo, Antonio, esposo feliz, padre y abuelo ejemplar.